Rut y Noemí

Una mala época

Había una vez una mujer llamada Noemí. Ella era una de las pocas personas a las que todavía les gustaba orar a Dios. Cuando se casó, se fue a vivir lejos de sus padres. Tenía dos hijos a quienes quería mucho.

Después, su esposo murió.

Desde pequeños, Noemí enseñó a sus hijos acerca del Señor. Ellos habían sido enemigos de Israel por muchos años. Sin embargo, parecía que esto no le preocupaba a Noemí. Ella amaba a las chicas como si fueran sus propias hijas.

Luego murieron los dos hijos. Noemí y las dos viudas jóvenes se quedaron solas. ¡Fue una época muy triste para las tres mujeres! Las jóvenes se llamaban Orfa y Ruth. Vivían con Noemí y le ayudaban en todo lo que podían. Pero no había mucha comida en ese lugar. Las mujeres no tenían suficiente qué comer.

“Hijas mías”, les dijo Noemí, “he oído que en la tierra donde crecí hay comida. Eso queda muy lejos de aquí. Mi familia era una de las tribus de Israel. Iré allá, pero sería mejor que ustedes regresaran con sus padres. Ellos las cuidarán. Quizás puedan encontrar maridos de nuevo”.

Las jóvenes le dijeron: “No regresaremos. Queremos quedarnos contigo”.

Pero Noemí movió la cabeza. ¿Qué harán ustedes? Estoy demasiado vieja para encontrar otro marido. No sean tontas, regresen a casa”. Noemí amaba a sus nueras y quería que se quedaran. Pero también quería hacer lo que fuera mejor para ellas.

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