La moneda perdida

La segunda historia era sobre una mujer que tenía diez monedas. Perdió una que valía todo un día de trabajo. Jesús preguntó: “Si una mujer perdiera una de estas monedas de plata, buscaría por toda la casa. Barrería bien y buscaría debajo de la cama y de las alfombras hasta encontrarla.

“Y al encontrarla, llamaría a sus amigas para decirles que compartieran su alegría pues finalmente había encontrado la moneda perdida.

“Del mismo modo, los ángeles sonríen y cantan cada vez que una persona dice que cree en Dios y que desea vivir una vida mejor con la ayuda de Jesús”.

La gente se sorprendía por lo que Jesús les decía. Significaba que hasta los malvados, y en especial los malvados, eran bien recibidos en el cielo. Si tan solo se arrepentían. Dios los recibiría de nuevo y les daría la fortaleza para comenzar de nuevo.

Jesús les estaba mostrando el camino al reino de Dios. Esta es la forma en que hay que amar a Dios y al prójimo.

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