Más lecciones sobre la oración

Orar es hablar con Dios. Jesús quiere que hablemos de todo él. Quiere ser nuestro mejor amigo. Dios siempre oye nuestras oraciones.

Algunas veces, cuando oramos a Dios, parece que nada sucede. Parece como sí él no estuviera escuchándonos. Pero eso no es cierto. Dios siempre nos escucha. Sin embargo, a veces nos responde que esperemos. Es difícil seguir orando en esos momentos. Pero eso es precisamente lo que Jesús quiere que ágamos. El conto esta historia para enseñarles a sus seguidores que deben continuar orando y no darse por vencidos, sin importar que pasa.

“Había una vez un juez malo que no le temía a nadie. Un día una mujer pobre le pidió ayuda contra alguien que estaba tratando de engañarla. Al principio el juez no le prestó atención. Ella no tenía nadie más a quien acudir. Una y otra vez le pidió al juez que le ayudara.

“Por fin el accedió”. Si así actúa un mal juez, imagínese como los escuchara Dios. Él es infinitamente amoroso y está siempre dispuesto a ayudar a las personas.

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