El entierro

¡El capitán romano y sus hombres no podían creer lo que veían! El viento rugía alrededor del capitán. El había visto como había muerto Jesús. Esa no era la forma normal en que moría cualquier hombre. Busco el sol pero no lo encontró. “¡N o hay duda! ¡Este era el hijo de Dios!” el capitán dijo: “¡Nunca he visto a nadie morir así!”

Después de seis horas en la cruz, Jesús estaba muerto. Un grupo de mujeres le ayudaron a un hombre rico de Arrímate, llamado José, a bajar a Jesús de la cruz. Sabían que la festividad del sábado comenzaría en pocas horas. Entonces a nadie se le permitiría hacer nada. No podrán enterrar el cuerpo si esperaban.

José bajo el cuerpo. Lo envolvió en una sábana de lino limpia. María Magdalena y la otra María estaban ah´, al igual que muchas otras mujeres. Lentamente llevaron el cuerpo de Jesús a la tumba que José había comprado para sí. Ahora la cueva, esculpida en la roca, seria para Jesús.