La lucha en la tienda

Jacob finalmente llegó a su casa y supo que Esaú después de todo lo había perdonado. Jacob llegó justo a tiempo para ver a su padre antes de que muriera. Esaú, por su parte, se fue a hacer su propia vida.

Durante el largo viaje a casa, la esposa favorita de Jacob, Raquel, había muerto. Le dejó dos hijos, José y Benjamín, las otras esposas esposas de Jacob tuvieron diez hijos.

Jacob se quedó en su casa de sus padres, donde crió a sus doce hijos.

José y Benjamín eran los favoritos de Jacob porque eran los hijos de Raquel. Esto ponía celoso a los otros hijos.

Un día Jacob le hizo una túnica muy elegante a José. Llamo a su hijo a la tienda y le dijo: “Toma hijo mío. Esto es para tí”.

José quedo muy sorprendido.

Tener una túnica nueva era algo muy especial y, además, nunca había visto una tan linda como esa. “no merezco algo tan hermoso”.

“No seas tonto, José. Es un regalo. Te lo doy porque así lo quiero”.

José tomó la hermosa túnica. Pero cuando los hermanos vieron el regalo, se pusieron todavía más celosos que antes. “¿Por qué nosotros no recibimos regalos como ese?”, refunfuñaban.