Elías y los Sacerdotes de Baal

La confrontación

Había una vez un profeta llamado Elías. Un profeta es alguien que Dios escoge para que habla por él. El mensajero de un profeta debe acercar la gente a Dios, pero las personas tienen que estar dispuestas a escuchar.

Elías vivió muchos años después del rey Salomón. Cuando Elías vivía, el pueblo de Dios adoraba a otros dioses. El rey y la Reyna se llamaban Ahab y Jezabel. Esos dos eran muy malos. Habían alejados a la gente de Dios.

Elías finalmente decidió enfrentar a los sacerdotes de Jezabel. Le dijo al rey Ahab: “Hiciste mal en adorar al falso dios Baal. Envíame a ochocientos cincuenta profetas de los que se sientan a la mesa de tu esposa. ¡Entonces veremos cual dios es el verdadero!”

Había llegado el momento en que Dios hiciera un milagro tan grande que su pueblo no pudiera tener más dudas sobre quién era el Dios verdadero. Durante los últimos tres años, la gente había oído que el rey y la reina decían: “Baal traerá la lluvia. Tan solo esperen y verán”.

No importa cuántos oraran. Pues no llovía. Por qué Baal era un dios falso. Solo Dios el señor podría hacer que lloviera en esa tierra tan árida. Quería probarle a la gente, a través de Elías, que él era el único Dios que debían adorar.

Elías les dijo a los sacerdotes de Baal que mataran un toro. Deberían ponerlo sobre la leña pero sin encender el fuego. Él haría lo mismo con su toro y su leña. “¡Pídanle a su dios que encienda el fuego bajo el toro y yo le pediré lo mismo a mi Dios! El Dios que conteste con fuego es el verdadero!”

Todos estuvieron de acuerdo en que esta era una prueba justa. Los sacerdotes de Baal trataron y trataron. Oraron desde la montaña hasta el mediodía: “Baal, escúchanos”. Pero no hubo respuesta. Bailaron y gritaron más fuerte. Saltaron alrededor del altar.

Aun así no hubo respuesta. Ningún fuego encendió debajo de su toro.

Entonces le tocó el turno de Elías. Hizo que vaciaran cuatro jarras de agua sobre el altar. Hizo esto tres veces hasta que se llenó la zanja que estaba alrededor del altar. Después derramó agua sobre el montón de lea, debajo del toro muerto.

Comparte con tus amigos

Más historias

Elías y el Fuego del Cielo

Fuego y lluvia Elías elevó sus manos al cielo. Oró calmada y lentamente, de modo que todos pudieron ...

Historia de Elías y el Carro de Fuego

Elías se hizo viejo. Toda su vida había tratado de que el pueblo regresara a Dios. Elías tenía un am...

Historia de Rut y Orfa

Una mujer fiel Orfa se acercó a Noemí y le dijo: “Haré lo que tú quieras. Regresaré con mis padres”....

David Huye de Saúl

Jonatán salva la vida a David No se podía confiar en Saúl. Una tarde, David estaba tocando el arpa p...

Mayor en el reino de los Cielos

¿Quién es el primero? LOS DICIPULOS DE Jesús todavía creían que el amor de Dios se ponía comprar con...

Los Israelitas Salen de Egipto

Dios indica el camino Todo el pueblo de Israel se reunió en un lugar. Dios le indicaba el camino dur...

Historia del rey David y Betsabé

David se convierte en asesino El rey David era un gran rey porque amaba amucho a Dios. Un día, sin e...

Gedeón Derrota a los Madianitas

Espías en la noche Esa misma noche, el señor le dijo a Gedeón que cruzara el río y espiara a los mad...

Historias del Antiguo Testamento

Historia de Débora

¿Quién era Débora en Antiguo Testamento? Te invito a leer la historia completa de Débora....

Historia de la Creación

Con la historia de la creación del mundo comienza el Antiguo Testamento, te invito a leer ahora...

Historias de Jonás

En Antiguo Testamento encontramos historias extraordinarias, así como de Jonás ¿Quiere saber?...

Historias de Moisés

Moisés, el hombre destinado a ser el Líder del pueblo de Dios ¿Sabes cómo llego ser un gran líder?...

Historia de Caín y Abel

¿Quién era Caín y por qué mató a Abel? entra ahora y entérate tú mismo de esta tragedia....

Historias de Gedeón

Gedeón, el hombre que escogió solo 300 soldados para una guerra, entérate tú mismo de esta historia...