Una escuela especial

El rey Nabucodonosor capturó a varios grupos de judíos. Los convirtió en esclavos y los obligó a vivir en Babilonia. El último grupo fue hecho prisionero cuando Jerusalén fue incendiada y destruida. Entre el primer grupo, había jóvenes pertenecientes a las familias adineradas en Judá. Uno de ellos era muchacho llamado Daniel.

Daniel y tres de sus amigos provenían de familias judías muy importantes. El rey Nabucodonosor había ordenado que los muchachos mejor parecidos, los más fuertes e inteligentes de entre los prisioneros, fueran enviados a una escuela especial. Allí recibirían instrucción de los maestros babilonios durante tres años. Después de eso, los mejores de los mejores irían a trabajar para el propio rey.

Ahora Daniel y sus amigos no tenían que ser esclavos. Pero sí tenían que tratar de complacer a los babilonios. Como eran judíos y diferentes, algunas veces eso era algo muy difícil.